Los tipos de cimentación se agrupan en dos grandes familias: superficiales (o directas), cuando el terreno resistente está cerca de la superficie, y profundas, cuando hay que bajar hasta un estrato firme situado a varios metros. El Código Técnico de la Edificación (CTE) recoge esta clasificación en su Documento Básico DB SE-C, dedicado a los cimientos.
Elegir mal no es un detalle: la cimentación es el elemento que transmite todas las cargas del edificio al terreno, y corregirla una vez ejecutada es de las reparaciones más caras que existen en construcción.
Cómo se clasifican los tipos de cimentación
Todas cumplen la misma función —esto es qué es la cimentación: repartir las cargas del edificio en un terreno capaz de resistirlas—, y lo que las separa es la profundidad a la que se apoya el cimiento en relación con sus dimensiones. Como referencia orientativa:
- Superficial: la profundidad de apoyo es reducida, habitualmente por debajo de los 3–4 metros, y la relación entre profundidad y ancho del cimiento es baja.
- Profunda: el elemento es esbelto y desciende hasta un estrato resistente, con una relación entre longitud y diámetro muy alta.
No es una frontera rígida: el proyectista decide a partir del estudio geotécnico, no de una cifra aislada.
Tipos de cimentación superficial o directa
Son las más habituales en vivienda unifamiliar, naves y edificación de pocas alturas, siempre que el terreno tenga capacidad portante suficiente cerca de la superficie.
| Tipo | En qué consiste | Cuándo se usa |
|---|---|---|
| Zapata aislada | Bloque de hormigón armado bajo un único pilar | Estructuras de pilares con cargas moderadas y terreno homogéneo |
| Zapata corrida | Franja continua bajo un muro o una línea de pilares | Muros de carga, o pilares tan próximos que sus zapatas se solaparían |
| Zapata combinada | Une dos o más pilares en un mismo elemento | Pilares muy juntos o medianeras donde no cabe una zapata centrada |
| Losa de cimentación | Placa continua bajo toda la superficie del edificio | Terrenos de baja capacidad portante o cuando las zapatas ocuparían más del 50% de la planta |
| Pozos de cimentación | Excavación rellena de hormigón pobre hasta alcanzar el firme | Estrato resistente a poca profundidad pero fuera del alcance de una zapata |
Las zapatas se complementan con vigas de atado, que las enlazan entre sí y evitan desplazamientos diferenciales.
Tipos de cimentación profunda
Se recurre a ellas cuando el terreno superficial no aguanta las cargas, cuando el nivel freático está alto o cuando el estrato firme se encuentra a una profundidad que hace inviable excavar.
| Tipo | En qué consiste | Cuándo se usa |
|---|---|---|
| Pilotes in situ | Perforación del terreno y hormigonado con armadura en el propio hueco | Cargas elevadas y estrato resistente profundo |
| Pilotes prefabricados | Elementos hincados en el terreno por golpeo o presión | Terrenos blandos donde la hinca es viable y no hay riesgo por vibraciones |
| Micropilotes | Pilotes de pequeño diámetro perforados con equipos compactos | Recalces, rehabilitación y espacios con acceso restringido |
| Muros pantalla | Elementos verticales continuos de hormigón armado | Sótanos, contención de tierras y edificios entre medianeras |
Qué determina la elección del tipo de cimentación
La decisión no la toma el presupuesto, la toma el estudio geotécnico. Estos son los factores que pesan:
- Capacidad portante del terreno: cuánta carga admite por unidad de superficie.
- Profundidad del estrato resistente: a qué cota aparece el firme.
- Nivel freático: su posición condiciona tanto la excavación como el tipo de elemento.
- Estratigrafía: si el terreno es homogéneo o alterna capas blandas y firmes.
- Suelos problemáticos: arcillas expansivas, rellenos o suelos colapsables obligan a soluciones específicas.
- Cargas de la estructura: número de plantas, luces y usos previstos.
Qué maquinaria interviene en cada tipo de cimentación
Este es el punto que suele quedar fuera de las guías teóricas y que condiciona la planificación real de la obra.
En cimentaciones superficiales
El grueso del trabajo es excavación y movimiento de tierras:
- Miniexcavadora: abre zanjas de zapatas corridas y vacía zapatas aisladas. Es la opción habitual en parcelas entre medianeras o con acceso estrecho, donde una excavadora convencional no entra ni puede girar; de ahí que el alquiler de miniexcavadoras se concentre en obra urbana y reforma.
- Dúmper: retira las tierras de la excavación y aproxima material dentro de la propia obra, sin depender de camiones que tengan que entrar hasta el tajo. El alquiler de dumpers de obra suele ir emparejado al de la excavadora, porque el rendimiento de una depende del otro.
- Compactación del fondo de excavación antes de verter el hormigón de limpieza. Las zapatas corridas se resuelven con excavación de zanjas convencional, con entibación si la profundidad lo exige.
Si el terreno llega irregular, antes de excavar hay que desbrozar y nivelar el terreno: replantear zapatas sobre una superficie con desniveles conduce a errores de cota que luego se arrastran a toda la estructura.
En cimentaciones profundas
Aquí entra maquinaria especializada de perforación o hinca, habitualmente aportada por empresas específicas de pilotaje. La maquinaria de alquiler general cubre los trabajos auxiliares: movimiento de tierras previo, retirada de detritus de perforación, suministro eléctrico cuando aún no hay acometida, que se resuelve con el alquiler de grupos electrógenos, y acceso en altura con plataformas para las tareas de ferralla.
Preguntas frecuentes sobre los tipos de cimentación
¿Cuántos tipos de cimentación hay?
Se distinguen dos familias principales: superficiales (zapata aislada, corrida, combinada, losa y pozos) y profundas (pilotes in situ, pilotes prefabricados, micropilotes y muros pantalla).
¿Qué diferencia hay entre cimentación superficial y profunda?
La superficial apoya a poca profundidad sobre un terreno que ya tiene capacidad portante suficiente. La profunda transmite las cargas hasta un estrato firme situado a varios metros, mediante elementos esbeltos como pilotes o pantallas.
¿Cuál es el tipo de cimentación más común?
La zapata aislada es la solución más extendida en edificación con estructura de pilares y terreno de buena capacidad portante, por su sencillez constructiva y su coste.
¿Cuándo se utiliza una losa de cimentación?
Cuando el terreno tiene baja capacidad portante, cuando las cargas son elevadas o cuando la superficie ocupada por las zapatas se aproximaría a la mitad de la planta del edificio. También cuando interesa repartir asientos de forma uniforme.
¿Qué norma regula las cimentaciones en España?
El Código Técnico de la Edificación (CTE), en su Documento Básico DB SE-C de Seguridad Estructural: Cimientos, que es donde se definen y regulan los distintos tipos de cimentación admitidos en España.
¿Se puede cambiar el tipo de cimentación una vez empezada la obra?
Es posible pero costoso, y requiere una revisión del proyecto estructural. Por eso el estudio geotécnico previo es determinante: detectar un estrato inesperado a mitad de excavación obliga a rediseñar.

